lunes, 20 de agosto de 2012

Sebastián I, otro personaje legendario de mi próxima novela...



Sebastíán de Portugal


Algunos dicen que fue un rey débil y loco; otros que era un soñador y  un gran patriota, la verdad 
es que su desaparecimiento en la famosa batalla de Alcazarquivir hizo surgir una Leyenda: una mañana de neblina don Sebastián  volvería a Portugal montado en un imperioso caballo blanco para librar la patria del yugo extranjero...

Sebastián de Avis. Nació el 20 de enero de 1554 en Lisboa, Portugal. Hijo del Infante Don Juan de Portugal, Heredero al Trono, y de la Infanta Juana de España. Su nacimiento fue el mismo día de la fiesta de San Sebastián, por lo tanto así fue llamado, aún cuando dicho nombre era muy raro entre los miembros de cualquier familia real europea de la época. Sebastián nació como Heredero al trono de Portugal, ya que dos semanas antes de su nacimiento, su padre falleció. Accedió al trono a la edad de tres años, a la muerte de su abuelo, el Rey Juan III. Poco después de su nacimiento, su madre Juana de España dejó a su hijo recién nacido para servir como Regente de Castilla en nombre de su padre, el Emperador Carlos V. Juana permaneció en España hasta su muerte en 1573, y no volvió a ver a su hijo. Desde que Sebastián era todavía un niño, la regencia fue manejada primeramente por su abuela paterna, Catalina de Austria, y luego por su tío abuelo, el Cardenal Enrique de Évora. En este periodo continuó la expansión colonial portuguesa en Angola, Mozambique y Malaca, así como la anexión de Macao en 1557. Sebastián era un niño brillante y alegre. Alto, delgado y rubio, fue criado por su abuela, Catalina, una mujer dominante que ejercía un control firme sobre la más débil de voluntad nieto. Más tarde en la vida, sin embargo, se convirtió en obstinado e impulsivo. En 1565, a los 11 años, el joven Rey creció bajo la guía y la fuerte influencia de los jesuitas. Su crianza hizo a Sebastián extremadamente devoto. Sebastian murió joven y no llegó a casarse. Sin embargo, fue objeto de varias propuestas de alianzas matrimoniales, a pesar de su misoginia bien conocida. En particular, la Reina viuda de Francia, Catalina de Médicis, alimentó durante un largo tiempo un plan para casar a su hija menor, Margarita de Valois, con Sebastián, plan apoyado por el tío materno de Sebastián, el Rey Felipe II de España. Sin embargo, el propio Sebastián puso fin a ese plan. Sebastián también fue ofrecido a su prima, Isabel de Habsburgo, hija del Emperador Maximiliano II, y a su otra prima, Isabel Clara Eugenia, hija de Felipe II de España. Durante su corto reinado personal, a través de esfuerzos diplomáticos, reforzó los lazos con Alemania, Inglaterra y Francia. También reestructuró gran parte de la vida administrativa, judicial y militar en su reino. En 1568, Sebastián creó becas para ayudar económicamente a los estudiantes que deseaban estudiar medicina o farmacia en la Universidad de Coimbra. Recompensó a los indios en Brasil que ayudaron en la lucha contra los franceses. En 1569, Sebastián ordenó a Duarte Nunes de Leão compilar todas las leyes y documentos legales del reino en una colección de Leis Extravagantes conocido como Código Sebastiânico. Durante la gran peste de Lisboa en 1569, Sebastián envió médicos de Sevilla para ayudar a los médicos portugueses luchar contra la plaga. Creó dos hospitales en Lisboa para cuidar de los enfermos de la peste. Preocupado por las viudas y huérfanos de los muertos por la peste, creó varios refugios. Reorganizó las leyes del ejército. En 1570 Goa fue atacado por el ejército indio, pero los portugueses lograron repeler el asalto. También en 1570, Sebastián ordenó que los indios del Brasil no podían ser esclavizados y ordenó la liberación de los cautivos. En 1573, encargó la construcción de la Basílica Real de Castro Verde, como homenaje a la batalla de Ourique. Luego de alcanzar su mayoría de edad en 1568, Sebastián soñó con una gran cruzada contra el reino de Marruecos. Una lucha por la sucesión de Marruecos le dio la oportunidad, cuando Abu Abdallah Mohamed II Saadi perdió su trono en 1576 y huyó a Portugal, donde pidió ayuda al Rey Sebastián para derrotar a Abu Marwan Abd al-Malik I Saadi. Sebastián se reunió durante la navidad de 1577 con su tío, Felipe II de España, en Guadalupe, Castilla. Felipe se negó a ser parte en la cruzada ya que estaba negociando una tregua con los turcos, aunque prometió un contingente de voluntarios españoles. A pesar de no tener un hijo y heredero, el Rey Sebastián en 1578 se embarcó en su cruzada. El ejército portugués de 17.000 hombres, incluyendo un importante número de mercenarios extranjeros y casi toda la nobleza del país, partió a principios de junio hacia Marruecos. En Arzila, Sebastián se unió a su aliado Abu Abdullah Mohammed II, que tenía alrededor de 6.000 soldados moros y, contra el consejo de sus comandantes, marcharon hacia el interior. En la batalla de Alcácer Quibir el ejército portugués fue derrotado por Abd Al-Malik a la cabeza de unos 50.000 hombres. Es casi seguro que Sebastián murió en la batalla el 04 de agosto de 1578. Felipe II de España dijo haber recibido sus restos procedentes de Marruecos y los sepultó en el Monasterio de los Jerónimos, en Belém, Lisboa, luego de ascender al trono portugués en 1580. Sebastián fue sucedido por su tío abuelo Enrique, hermano de su abuelo, el Rey Juan III. Posteriormente se produjo la aparición, en Portugal, de hombres que, de manera fraudulenta, decían ser el Rey.


viernes, 17 de agosto de 2012

Bandarra, personaje de mis próximas dos novelas...




Estatua de Bandarra en la bella ciudad de Trancoso, en Portugal

Un personaje extraordinario (real) que pretendo resucitar en las dos próximas novelas que estoy preparando:  "1572, el año de todas la brujas" y " El Amo Oculto", próximamente en Amazon...

António Gonçalves Annes Bandarra, conocido simplemente como Bandarra (Trancoso1500 - id., 1556), fue un profeta popular y escritor portugués.
Bandarra, una especie de Nostradamus lusitano...
Era zapatero de profesión y se dedicó a la divulgación en verso de profecías de cariz mesiánico. Acusado por la Inquisición dejudaizante, aunque no era judío, sus versos fueron incluidos en el Índice de Libros Prohibidos. Pese a la prohibición, continuaron circulando como manuscritos. Su obra se tituló Paráfrase e Concordância de Algumas Profecías de Bandarra y fue editada por D. João de Castro. La obra fue interpretada como una profecía sobre el regreso del rey Don Sebastian después de su desaparición en la Batalla de Alcazarquivir en agosto de 1578.
Tras ser juzgado por el Tribunal del Santo Oficio en 1541, recibiendo una pena leve, volvió a Trancoso donde pudo morir alrededor de 1556.
En 1815 se editó una nueva edición con el título Trovas Inéditas do Bandarra y entre 1822 e 1823 otra con el título Verdade e Complemento das Profecías. Las Trovas de Bandarra influenciaron el sebastianismo (la idea de que el rey don Sebastian volvería algún día a regir a la nación portuguesa) el jesuita António Vieira y del poeta Fernando Pessoa.
El jesuita António Vieira descubrió en los versos de Bandarra pruebas para su idea de un Imperio Universal en el cual cristianos y judíos estarían unidos en una Nueva Iglesia, idea a la que puso el nombre de Quinto Imperio. Así, ante la Inquisición, para defender y justificar sus argumentos:
Que Bandarra fue verdadero Profeta, y con mas claridad que los profetas Santos.
Citó al doctor Gregorio Lopes de Almeida que imprimió en el año 1643 un libro titulado Restauración de Portugal prodigiosa, aprobado por el Santo Oficio, en el cual dice:
El Bandarra en las cosas que escribió (son palabras expressas suyas en la I Part. cap. 22.) fue alumbrado con particular instinto del cielo, queriendo Dios declararnos lo que al presente [sic] vemos.
(retirado  de Wikipedia)

miércoles, 8 de agosto de 2012



Los Portugueses en la Maracaibo colonial

Muchos de los que han estado en Maracaibo, Estado Zulia, seguramente han escuchado un apellido que es muy común entre la población de aquella región de Venezuela. Se trata del apellido Carrasquero (su versión hipana), pero pocos sabrán que este nombre de familia, muy común entre las familias zulianas, proviene de un portugués que allí llegó a finales del siglo XVI. Se llamaba Simão Fernandes Carrasqueiro, sobrino de otro lusitano llamado Simão Fernandes que, por cierto fue uno de los fundadores de esta ciudad;  es decir, en la fundación y poblamiento del extremo occidente venezolano también se hallaron colonos portugueses.
Pero volvamos a la historia de Simão Fernandes Carrasqueiro (prefiero la versión portuguesa del nombre), fundador de un linaje y de una dinastía de luso descendientes cuyo papel y desempeño fue crucial para el desarrollo histórico de Maracaibo. Pues bien, desde su llegada a esta ciudad, Simão demostró  sus aptitudes militares, primero como soldado y luego como alférez, habiendo participado como caudillo en la reducción de los indios quiriquiris, al sur del lago, y luego en la fundación de San Antonio de Gibraltar por el Capitán Piña Ludueña.
Pero su coraje, espíritu aventurero y buen olfato para los negocios, le abrieron a Simón muchas puertas y, por supuesto, la realización de una fortuna material que, a su vez, le aseguraron un puesto destacado dentro de la sociedad colonial maracaibera. Tal vez hayan sido demasiado grande las ambiciones de Carrasqueiro que terminaron por chocar con los intereses de algunos hacendados y colonos españoles, aspirantes  estos también  a ser los líderes políticos de la Maracaibo de antaño.
Pero lo que definitivamente ayudó a Simão Carrasqueiro a lograr el puesto que tanto anhelaba, fue su afán y empeño por defender su ciudad de los ataques llevados a cabo por los indios y piratas que constituían la principal amenaza de sus pobladores europeos. Fue así que en septiembre de 1606, resuelto, animoso, y bien armado, Simão evade un bloqueo de indios e innumerables peligros para llegar a Santiago de León de Caracas y entrevistarse con el gobernador español, todo con el objeto de ponerle al tanto de la situación vulnerable en la que se encontraba el occidente de la provincia de Venezuela.
La verdad es que muchas fueron las aventuras de Simão Fernandes Carrasqueiro en tierras venezolanas y que debido a su actuación en defensa de Maracaibo, sus descendientes pudieron gozar de bastante relevancia dentro de la elite regional, al punto de constituir uno sus principales clanes de mantuanos y ricos comerciantes. De hecho, el historiador venezolano y zuliano Oscar Martínez Allegretti, afirma que los Carrasqueiro disputaron el  poder la ciudad con otras familias de origen español, y que la historia de la capital zuliana puede ser contada, en buena parte, a través de los hechos protagonizados por Carrasqueiro y sus descendientes.
Otros portugueses de los cuales hay noticia en la historia del Zulia cabe destacar: Gaspar Freire, el capitán Luis de Viegas, Tomás Alvares Daboin (uno de los fundadores de Trujillo), João Batista, João Rodrigues Coelho, Simão Fernandes das Ilhas, António Mendonça e Vicente Dias Viana. Hay que recordar que todos estos pobladores lusos ocuparon cargos de importancia en el gobierno de Maracaibo y dejaron una vasta cantidad de descendientes que hoy habitan esta hermosa región de Venezuela. Hecho curioso es que casi todos eran procedentes de la región sur de Portugal, conocida hoy  como el Algarve.
Quisiera  también resaltar el origen del apellido Farías llegado a Maracaibo a finales del siglo XVII o principios del siglo XVIII, proveniente de Portugal. De este linaje de marcado origen luso provenía la mamá del General  Rafael Urdaneta Farías (importante prócer de la independencia de Venezuela); su nombre era Doña María Alejandría Farías Troconis, descendiente de un afamado comerciante  portugués llamado Francisco Ribeiro de Farías.
En la próxima parte hablaremos de la presencia portuguesa en la ciudad de Mérida, ciudad ubicada en los Andes venezolanos.
Periodista / Redactor: Rainer de Sousa
sousarainer@hotmail.com
fuente: Iconos de Venezuela
www.iconosdevenezuela.com


martes, 7 de agosto de 2012


La aventura de los portugueses en Hispanoamérica

Siempre se ha hablado que Venezuela  es  una tierra de inmigrantes; y también es sobradamente conocido el papel de los españoles, africanos e indígenas en la conformación étnica del pueblo venezolano. Sin embargo, al repasar algunas de las obras más conocidas sobre el origen de los primeros colonizadores de Venezuela podemos hallar una cantidad considerable de portugueses que aquí vivían durante la época colonial.
Solamente para levantar la punta de este curioso “iceberg”,existe una interesante lista de portugueses en la clásica obra de Ismael de Montañez llamada “Hombres
y mujeres del siglo XVI venezolano” como también en la de Picón-Parra conocida como “Primeras Familias Coloniales de Mérida”. Consulté de igual manera “Caracas, origen y trayectoria de una ciudad” de J. A De Armas Chitty donde sale publicada la “Relación de los extranjeros portugueses que residen en la ciudad de Santiago de León y otras de esta provincia de Venezuela” con la fecha del 22 de Marzo de
1607.
Además de todos estos valiosos documentos, sería imprescindible leerse el
clásico del historiador venezolano  Acosta Saignes llamado “Los Portugueses en Venezuela” al cual volveré en otras oportunidades.
Pero primeramente hay que recordar que con la llegada de Colón al llamado Nuevo Mundo, en esa mesnada de hombres de mar, lo acompañaron algunos grumetes de origen portugués. De hecho, según algunos investigadores, habría fuertes sospechas de que el propio almirante fuera también luso.
El que estudia la época no puede pasar por alto el poderío náutico que los portugueses detenían durante el siglo XV; y que mientras España se estrenaba como un naciente imperio en 1492 (año del descubrimiento de América), ya Portugal hace más de sesenta años se había consolidado como un reino en franca expansión ultramarina. El mismo Cristobal Colón se formó en la muy conocida Escuela Náutica de Sagres, pudiéndose afirmar que su formación académica, científica y humanista serían completamente portuguesas.
Pero ¿qué razones poseían los lusos  para dejar su terruño natal y emprender una nueva vida en tierras tan lejanas?
Básicamente fueron tres:
1)    una necesidad de poblar nuevas tierras  instigada por los mismos reyes;
2)    el deseo de aventurarse en las colonias ibéricas con la finalidad de allí hacer fortuna;
3)    y vivir lejos de las terribles persecuciones que la Inquisición movía en contra de todos aquellos que tuviesen sangre hebrea.
Son sobretodos estos, los judíos portugueses, los que primeramente se atreven a venir a América con el objeto de aquí empezar una nueva vida.
Sin embargo, debemos tener en cuenta que estos portugueses no solamente estaban en la provincia de Venezuela; igualmente habían emigrado a territorios como el Perú, México y hasta  la propia Argentina.
La presencia judío-portuguesa era tan fuerte que, como dice el historiador Cecil Roth, ” Los castellanos se quejaban mucho de que no podían prosperar en el comercio sin un socio portugués”
Veamos lo que también nos comenta un documento de la época (escrito en la ortografía antigua del español) y que es referido por José Toribio Medina en su obra “Historia del Tribunal de la Inquisición de Lima: 1569-1820. Tomo II”
De seis a ocho años a esta parte, decían, es muy grande la cantidad de portugueses, que han entrado en este reino del Perú (donde antes había muchos), por Buenos Ayres, el Brasil, Nueva España, Nuevo Reino, y Puerto Velo. Estaba esta ciudad cuajada de ella, muchos casados, y los más solteros; habíanse hecho señores del comercio; la calle que llaman de los mercaderes era casi suya; el callejón todo; y los cajones los más; hervían por las calles vendiendo con petacas a la manera de los lenceros en esa Corte; todos los más corrillos de la plaza eran suyos; y de tal suerte se habían señoreado del trato de la mercancía, que desdel brocado al sayal, y desdel diamante al comino todo corría por sus manos. El castellano que no tenía por compañero de tienda a portugués, le parecía no había de tener subceso bueno. Atravesaban una flota entera con crédito que se hacían unos a otros, sin tener caudal de consideración y repartían con la ropa sus fatores, que son de su misma nación, por todo el reino. Los adinerados de la ciudad, viendo la máquina que manijaban y su grande ostentación, les daban a daño cuanta plata querían, con que pagaban a sus corresponsales, que por la mayor parte son de su profesión, quedándose con las deudas contraídas aquí, sin más caudal  que alguno que habían repartido por medio de sus agentes.
Como hemos podido ver la presencia portuguesa en América no se limitó únicamente al Brasil, sino que llegó más allá, hacia lo que se llamaba “las Indias de Castilla”.
En la próxima parte veremos cómo se llamaban esos portugueses que llegaron a la provincia de Venezuela durante los siglos XVI y XVII y de qué manera se establecieron en las ciudades que empezaban a nacer en la vasta geografía del territorio nacional.
Periodista / Redactor: Rainer de Sousa
sousarainer@hotmail.com
@iconosvenezuela

¿Qué es un buen libro?

Artículo de Marlene Moléon en Eriginal Books
Estaba hoy buceando en Internet a la búsqueda de la definición de “un buen libro”, cuando interrumpí mi labor para leer un mensaje de Blanca Miosi, quién además de una excelente escritora es una suerte de hada madrina para jóvenes talentos.
Una vez más Blanca me recomendó un libro. EL MAPA DEL REINO DE ORO, del joven venezolano Rainer Sousa. Mi lista de libros pendientes de lectura crece y crece como las ilusiones de un amor adolescente, pero no pude resistir la tentación de leer las primeras páginas y quedé atrapada.
EL MAPA DEL REINO DE ORO es un fresco de la fascinante Lisboa del siglo XVI, con una historia de suspense. En 1540, a bordo de un barco cargador de esclavos, una serie de muertes misteriosas se van sucediendo. Lo único que los cadáveres exhiben es una extraña marca con las iniciales BA.
Años más tarde, en 1577, mientras un extraño cometa pasa por los cielos de Lisboa, Diogo de Ataíde, un pobre poeta y “escribidor de oficio”, inicia un fantástico viaje a la historia de sus verdaderos orígenes. Lo hará gracias a lo que su padre putativo, Fray Luis, dejó dicho antes de morir, y a las confesiones de su viejo amigo Lopo Farías. Ambos testimonios lo ayudan a desenterrar un pasado enigmático que jamás había sospechado existir y que involucra a un sinfín de extraordinarios personajes con la existencia de un misterioso mapa que señalaría la ruta hacia un magnífico Reino de Oro en las selvas de Sudamérica.
Todavía no tengo una definición de qué es un buen libro, pero apuesto a que EL MAPA DEL REINO DE ORO lo es.
Extracto:
… pero cuando me senté una noche, frente a la ventana, me fijé que el rastro amarillo, en forma de sable, rasgaba no solamente las alturas negras del cielo lisbonense, sino que también perturbaba mi espíritu; me instigaba a recorrer un viaje hacia tras…hacia mis orígenes…hacia el origen de todo y hallar en el entramado de historias, historietas y cuentos, la razón de mi vida…y la razón de las vidas de los demás. Fue así que tomé la pluma y antes de empezar a escribir esta larga historia, dibujé también un sable y me lo imaginé dorado, del color del oro, ese mismo oro que existiría abundantemente en los bosques cerrados de una tierra longincua…y me lo imaginé cortante con su filo dilacerante, dispuesto a desvendar y a desvelar todos los secretos y enigmas de mi persona…me llamo Diogo de Ataíde, poeta y escribidor de oficio.

viernes, 2 de marzo de 2012

Entrevista dada ao Correio da Venezuela (en portugués)...




Até há poucas semanas, Rainer Sousa era um homem que passava desapercebido entre a multidão. Este professor de português e alemão licenciado pela Universidade de Aveiro, que actualmente realiza um mestrado em Linguística Aplicada na Universidade Simón Bolívar, vinha repartindo o tempo livre que dispunha entre a companhia da esposa e das duas filhas e a escrever.
Há algumas semanas, Sousa converteu-se no primeiro autor luso-venezuelano a publicar um livro digital, através do Amazon.com, onde por $2.99, os utilizadores do tablet da Kindle podem desfrutar de uma história que já está dando muito que falar. Trata-se de “El Mapa del Reino de Oro”, um e-book carregado de história e aventura que deslumbra todos quantos têm o prazer de ler, e que já foi tido em conta numa tese sobre a Lenda de “El Dorado”, na Suécia. Rainer Sousa conversou com o CORREIO sobre a sua experiência nesta aventura dos livros digitais.

Como é que nasce a ideia de escrever este livro?

Sempre gostei de escrever e quando me caiu nas mãos um livro de um historiador português, António Borges Coelho, sobre a Lisboa do século XVI, que era a capital de um império, onde explicava como eram as ruas, como viviam, pareceu-me que era o microcosmo perfeito para começar uma saga familiar que incluísse aspectos com a Venezuela. E surgiu a ideia de ligar o que era a Lisboa daquela época, o mundo dos navegadores com a lenda do El Dorado, que era a quimera dos conquistadores.

Então é uma história inventada?
É uma mistura de ficção com outros personagens que existiram, como Vasco Da Gama. Outros são inventados. A história começa em 1578, quando passa um cometa, que realmente assim aconteceu, pelo céu de Lisboa, e as pessoas acreditaram que era o anúncio de que o Império Português ia entrar em decadência. Esse é o ponto de partida para recontar uma história, de uma família portuguesa.

Porquê a Venezuela?
Nasci na Venezuela e creio que esta terra tem uma magia espectacular. Aliás, os cronistas daquela época asseguravam que esse reino de ouro (El Dorado) estava na Venezuela, na Gran Sabana. Assim que decidi fazer o enlace entre a Venezuela colonial e a Lisboa do século XVI.

Porque é que decidiste publicá-lo no Amazon.com?
Comecei a escrever e dei-me conta que era difícil publicá-lo numa editora, pois um amigo comentou-me que havia alguns escritores que estavam publicando no Amazon.com, que tem um sistema de auto publicação. E animei-me porque justamente para lá que se está dirigindo o mundo editorial, para os tablets.

Mas já equacionou apresentá-lo a uma editora?

Algumas pessoas já mo recomendaram, mas eu continuo a pensar, porque já estou escrevendo o segundo tomo desta história, onde incluo novos elementos, que sairá dentro de dois meses. Eu creio firmemente que o futuro editorial gira em torno do digital, independentemente de que os livros impressos continuem a existir.

O livro será publicado em português?
Estou preparando a tradução do primeiro tomo, que deverá sair em Março, porque além disso o Amazon.com já me informou que em breve lançarão um site em português, tal como se fez com outras línguas como o francês, inglês, espanhol, etc.

Viveste em Portugal desde os dois anos. Porque é que decidiste regressar à Venezuela?

 Sou um homem fascinado pelo trópico (risos). Vivi em Aveiro e Outubro de 2003 decidi vir à Venezuela visitar a minha avó e fiquei. Conheci uma meridenha e casei-me e já temos duas filhas. Há cerca de cinco anos que não vou a Portugal, mas quero voltar para que as minhas filhas e a minha esposa conheçam todos esses lugares.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Lisboa en "El Mapa del Reino de Oro"..



Lisboa de noche
"Una luminosidad corta la oscuridad profunda de mi ciudad y dibuja un sable color fuego en la inmensidad del cielo. Desde mi ventana lo veo y lo busco plasmar en la superficie áspera del papel. La mecha de la vela sigue ardiendo a mi lado, su luz se refleja en el vacío de la habitación. Allá bajo, la ciudad se pierde en un entramado de calles y callejuelas por las cuales camino desde aquel bendito día que mi padre postizo, Fray Luis de Ataíde, me llevó de la mano y me señaló con gusto religioso la serie de iglesias y capillas que, desde siempre, han brotado en el suelo accidentado de Lisboa como hongos que se acogen a la humedad de una roca. La verdad es que la llegada de un astro color fuego, que por la noche rompía la negritud del cielo lisbonense, estimulaba aún más la prédica de catástrofes inevitables que, según los profetas de la desgracia, estarían prestos a caer al suelo, tal cual brutal hecatombe."

"A su izquierda se halla, en construcción, el imponente Palacio de la Ribeira; en sus adyacencias la famosa y rica Casa da Índia, donde el rey Don Manuel celosamente manda acaparar las fabulosas riquezas de su vasto imperio; delante de él, la Puerta de la Ribeira con sus hermosos dos arcos que (...) conducen hacia la renombrada Plaza del Pelourinho Velho en la cual varios escribanos producen billeticos de amor que los galantes caballeros de Lisboa ofrecerán a hermosas damas."




La catedral de Lisboa
"Finalmente la rigurosidad del invierno y las últimas lluvias tibias de la primera se fueron alejando de Lisboa como la música melancólica de una guitarra árabe que se va callando de a poquito. El verano se adivinaba áureo. Las flores desabrochaban por cada rincón de la ciudad y llenaban de color los jardines de las casas aristocráticas. Lo mismo sucedía con el verdor de los árboles cuyas copas se cargaban de frutas deliciosas y servían de alimento a los mendigos más desdichados de aquella urbe embriagada."

El bello Río Tajo
"Lopo, poco a poco, fue percibiendo que la claridad del sol pintaba de anaranjado las aguas tranquilas del Tajo y el alba que ya se configuraba en la negrura del cielo hacía que las tinieblas poco a poco cediesen para darle paso a la luz mañanera. Ahora la soledad era irremediablemente quebrada por el cantar de los gallos que resonaban por todo el espacio."




"Aquel principio de otoño, las hojas de los árboles empezaban a tapizar los senderos de la ciudad y la iban revistiendo de amarillo  y marrón. El frescor del invierno empezaba de igual forma a asomarse por entre el olor de las castañas que los campesinos vendían en las calles de Lisboa." 
Vista de Alfama
"En Alfama, vivían, como aún siguen viviendo, legiones de zapateros, carpinteros, albañiles, tejedores, lavanderas, marineros y los soldados más humildes que servían de carne de cañón a las numerosas conquistas del reino.